¡Bienvenido a la web de EnchufaDogs!
Soy Fran Saiz Codina, coach de agility, y quiero compartir contigo la historia personal que hay detrás de este proyecto. Una iniciativa que no nace de un plan de negocio, sino de una experiencia vital en la que los perros han sido maestros, compañeros de vida y el motor para seguir adelante incluso en los momentos más difíciles.
Todo empezó con Isis
Mi pasión por los perros comenzó casi por casualidad. Mi mujer insistía en tener uno y un día, en una tienda de animales, la vi: era Isis. En ese momento supe que vendría con nosotros.
Con Isis descubrí el agility, la obediencia y el trabajo real con perros.
También fue la que despertó en mí la curiosidad por entender mejor cómo piensan, cómo aprenden y cómo debemos comunicarnos con ellos. Ese interés me llevó a formarme y a mejorar constantemente.
Con Isis conseguimos grandes logros deportivos:
- 3º de España en Agility RFEC (2014).
- Campeones de España de Agility RFEC (2015).
Pero más allá de los títulos, Isis fue la que me enseñó lo más importante: a escuchar a los perros.
Cada perro, un maestro diferente
Después de Isis llegaron Anubis y Thot, con quienes también viví grandes experiencias en competición. Ambos fueron Campeones de Liga RFEC y cada uno me enseñó algo distinto sobre el trabajo con perros.
Durante esos años continué creciendo dentro del mundo del agility:
- Entrenando a otros guías y perros.
- Formándome en métodos de entrenamiento.
- Convirtiéndome en Juez de Agility.
- Siendo nombrado Delegado de Agility de Castilla y León (RFEC).
Pero el aprendizaje más importante siempre vino de ellos.
Maat y una nueva forma de entrenar
Con el paso del tiempo, mis primeros perros se fueron haciendo mayores y llegó Maat. Con ella pude comprobar que todo lo aprendido durante años tenía sentido, pero también que aún había errores que corregir.
Isis y Anubis tuvieron que terminar su carrera deportiva antes de lo esperado por lesiones derivadas del exceso de trabajo. Aquello me obligó a replantearme muchas cosas.
Gracias a la rehabilitación y a un trabajo disciplinado han disfrutado de una vida plena, pero con Maat decidí hacerlo diferente y hoy es una perra con una base física y mental excepcional.
Su entrenamiento se ha basado en:
- Trabajo progresivo.
- Supervisión veterinaria.
- Control de cargas físicas.
- Socialización y juego.
- Equilibrio emocional.
En 2022 recibí un diagnóstico inesperado: cáncer en la lengua. Todo se detuvo durante un tiempo: operación, tratamientos y una recuperación larga.
Fue en ese momento, viendo un Campeonato de España de Agility desde la cama del hospital, cuando empecé a reflexionar sobre algo que había observado muchas veces: muchos guías no fallan por falta de técnica, sino por bloqueos mentales.
Ahí empezó a tomar forma una nueva idea.
El nacimiento de EnchufaDogs
Durante mi recuperación decidí formarme como coach deportivo enfocado al agility y al entrenamiento canino.
Realicé un Máster Ejecutivo Deportivo en Psicología del Alto Rendimiento en UNISPORTS, donde profundicé en herramientas como psicología deportiva, gestión emocional, programación neurolingüística o procesos de aprendizaje y motivación.
Durante ese tiempo también descubrí que muchas de esas herramientas ya las había visto antes, observando a mis propios perros.
Poco a poco pude volver a entrenar. Maat ya tenía una base desde muy pequeña que nos permitió que no estuviera frustrada. Además, creo que entendía lo que estaba pasando y pacientemente esperaba a que yo le diera sus ratos; ella me mantuvo EnchufaDog.
De la educación canina se encargaron mis tres pequeños. Tengo claro que no hay mejor maestro que un perro enseñando a otro perro.
Continuamos avanzando, pero no podía hablar bien, no tenía saliva y tuve que adaptarme. Ahí empezó a coger forma este proyecto. Aprendí a expresarme con mis perros de la manera que ellos entienden, como un perro.
Antes ya había escuchado y aprendido la comunicación canina, pero como humano me expresaba hablando y el perro no habla y yo tenía dificultad para hacerlo.
Es difícil empezar a correr y hablar sin saliva y me desesperaba. Pero no cesé y empecé a expresarme con mi cuerpo, a entender a mis perros. Antes lo hacía, pero no a este nivel.
Durante este tiempo, Isis perdió sus dos ojos por una enfermedad degenerativa (que desgraciadamente no pudo superar) y aún me enseñó más: ellos se adaptan, se reponen y siguen, y si ella lo hacía, yo no iba a ser menos. Aprendí a comunicarme con ella; no veía, pero sí oía y teníamos nuestro idioma.
Hoy sigo aprendiendo cada día. Actualmente, soy responsable del Hotel Canino Vetoven, donde desde 2024 he cuidado a más de 500 perros de diferentes razas. Cada uno de ellos aporta algo nuevo.
Hoy mi vida gira en torno a varios compañeros caninos:
- Maat, compañera de entrenamiento y competición.
- Cooper, un border collie adoptado que trabaja conmigo gestionando perros en el hotel.
- Nut, una joven border collie que se está formando para competir en agility.
Con ellos y con todos los perros que pasan por el centro sigue creciendo el proyecto EnchufaDogs y nuestro Club de Agility en Tierra de Campos.


